La fontaine de la vie

Lágrimas que se derraman sin sentido en un jarrón vacío, todo en silencio y, a la luz de los velas, el tiempo se consume como la luz en la oscuridad.
Cuánto ha pasado y con la añoranza del recuerdo me sumerjo, me inundo, me ahogo…
La vida sin vivir no es vida y más si es perdida como el viento de verano, como nuestra relación de mayo, guardada con llave y cajón.
Vivir sin ti no es vivir y vivir sin ti me muero pues mi deseo está en el quiero y tú no me das la razón.
Me pierdo en las ventanas que dan al puerto, al mar, al viento… A los barcos mercantiles cargados de gentiles que viajan por un presente mejor.