Las nubes

Reconectando ¡Qué bonitos son esos días de cielo azul! Sentados en la hierba mientras miramos nubes con formas variopintas y hablamos de los temas más superfluos. ¿Dónde irán esas gotículas blancas que surcan el cielo? Parece que lleven prisa, se transforman, quizá sea mi imaginación, pero esa, la que veo justo ahora se parece a ti.

Sexo desprovisto de todo sentimiento

Sexo desprovisto de todo sentimiento, mecánico, frenético y ansioso. Solo quiero conseguir un cuerpo más para follar, desahogarme y buscar otro cuerpo, otro más, sí, para devorar un cuerpo más para correrme, usarlo como objeto, hacerlo mío. Si me canso de este muñeco solo necesito un teléfono para que llegue a mi casa, un encargo, llega en 10 minutos.
El repartidor llega con mi comida lista para servir. Viene limpio, perfumado, me ha traído hasta flores, como si yo tuviera corazón. Soy un monstruo. Hemos acabado, 2 horas, quizá más, le dije que se fuera, no quiero nadie en casa.
Solo quiero sexo desprovisto de todo sentimiento. Lo he usado, estrangulado, escupido, golpeado, lo he torturado. Pero le dije que se fuera, sus flores me han sacado una sonrisa, pero soy un monstruo y le dije que se fuera, no quiero a nadie en mi cama.
Al irse, me ha dado un beso, le dije que no soy ese tipo de chico, le dije que no se sobrepasara que no me gustan los besos, solo buscaba sexo. Amablemente me pidió disculpas. Cerré la puerta y tiré sus flores.

¿Por qué sí y por qué no?

Hace algún tiempo escuché una tertulia sobre las familias tradicionales, el día del orgullo y un largo, etc. A colación dijo uno de los interlocutores: ¿ Y por qué no hay un día del orgullo hetero?

Hoy me he propuesto contestar.

Porque cuando uno va a la escuela ser hetero no es objeto de bullying, pero si ser negro, gordo, listo o bisexual.
Porque cuando ningún niño o niña le echaron de su casa por ser heterosexual, ni su madre sintió miedo porque discriminaran a su hijo.
Porque durante el holocausto los homosexuales sí fueron perseguidos, al igual que judíos o presos políticos, tratados como animales, en condiciones de esclavitud y asesinados en el nazismo pero no se cuenta ningún muerto por ser heterosexual. Pero aún después de lo vivido y terminada la segunda guerra mundial el 2 de septiembre de 1945 tendrían que esperar hasta 1969 para que se aceptara su sexualidad en Alemania.
Porque todavía hay 70 países en el mundo en el que estar con alguien de tu mismo sexo es un crimen, pero no hay ningún estado que criminalice la heterosexualidad.
Porque las principales religiones a nivel mundial no condenan la heterosexualidad, pero si la homosexualidad.
Porque un heterosexual nunca tendrá que salir del armario, nadie le dirá “que no se te note”, ni tendrá que ocultarlo.

Habrá mil porqués, o quizá más, estos son los míos.