IX Carta a la Vendedora de hinojo. Nunca olvidar

He de asumir que esta es mi redención para conseguir mis sueños…
– Sólo te pediré una cosa, no nos sacrifiques, sólo eso, no nos apartes de tu vida, me refiero a borrarme de tu vida para siempre. ¿Lo harás?.
¿Hay un siempre en la vida? ¿O un nunca?
– No lo hay.
Entonces nos volveremos a ver, y pensarás que el tiempo no ha pasado, y jamás dirás nunca porque nosotros fuimos siempre.
– Espero volver a verte.
Nos veremos.

Y sus ojos dijeron adiós, pero sus labios solo dijeron un hasta luego. Y aquel tren partió, envuelto en humo e inmerso en la oscuridad, en la bruma de media noche; y desapareció, como desaparece el sol al ponerse, al ponerse en el ocaso, para decir…Quizás.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.