Delirios

Ante las tinieblas a las que se avoca mi país soy incapaz de permanecer impasible. Callar a veces equivale a mentir y es ahora cuando la palabra toma su mayor valor para que mi silencio no sea interpretado como aquiescencia.

Un día oscuro para España porque hoy es el día del fracaso de la política, el diálogo y la razón. La preocupación deja paso al miedo y la desesperanza. Una nación gloriosa que no debe olvidar su sustrato, la conciliación del dolor de una España arrullada por la guerra, el hambre y la miseria.

No quiero ver a mi nación consumida por las llamas del odio, prefiero que siga siendo una historia terrible pero superada del pasado de este país.

Guerra de trincheras en donde el pueblo se lanza a pecho descubierto, un pueblo embelesado por palabras de rabia de quienes no conocen las secuelas de la guerra.

Es ahora cuando más importancia tiene hacer verdadera política y donde la propia clase intelectual tiene que volver a dotar de coherencia los discursos pronunciados. Apelo también a la humanidad de cada español que ante el sufrimiento ajeno ha tendido siempre la mano, a dado su pan aún a renuncia del propio y que se caracteriza por su empatía.

Que la súplica de la razón llegue para interponerse ante las palabras envenenadas de la mala política. Hay que tener optimismo y no dejarse arrastrar por el miedo, es hora de ser valientes, de acercar posturas, ser moderados, aprender a escuchar y solo así vencerá el diálogo.

La piedad siempre será mejor que la violencia, la compasión siempre será mejor que el grito y porque hay mucho más que nos une que nos separa.

Reflexiones

Es importante la honestidad y autenticidad en la vida. Al resurgir de nuestros traspiés no hay que falsear el pasado que construyó nuestra vida.
Solo quien acepta de donde vino conciliará con su existencia.

English

Honesty and authenticity in life is important. When resurfacing from our mishaps we must not falsify the past that built our life.
Only those who accept where they came from will reconcile with their existence.

Italiano

È importante l’onestà e l’autenticità nella vita. Quando riemergiamo dalle nostre disavventure non dobbiamo falsificare il passato che ha costruito la nostra vita.
Solo quelli che accettano da dove vengono riconciliano con la loro esistenza.

A mis compañeros de COMPO EXPERT

Dejaré ahora que las palabras cuestan que Antonio Machado hable, en parte, por mí y que de sus palabras rescate el camino como concepto del gran viaje, de toda la vida consumida, la que se ha quedado atrás.

Como él, yo hoy también reivindico ese camino como presente, recordando mi pasado pero evitando que me obsesione, ni tampoco el futuro, es la hora de marcar mi destino.

Soy dueño una vez más de ese presente mío, el pasado es recuerdo y el futuro ilusión.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

De vuestras sonrisas hice mi posada y ahora que como peregrino desempolvo de nuevo mis zapatos espero haber dejado en vuestra memoria mi canción.

Un fuerte abrazo, nos vemos en el camino.

Teléfono de la Esperanza

Llegué al teléfono con cierto miedo, dudas y nervioso. No sabía a lo que me iba a enfrentar, no sabía exactamente que iba a encontrar, pero me habían hablado bien del teléfono. Y como otras muchas cosas en la vida, fueron mis ganas de romper las cadenas del miedo y enfrentarme a un reto lo que me hizo dar ese paso adelante.

Llegué al convento en Guadalupe y vi mucha gente mayor, al principio pensé: esto no es para mí, pensé también en si iba a encajar o no, si era un lavado de cerebro, los prejuicios que afloran cuando en realidad te sientes indefenso.

Fue cuestión de horas que empecé a darme cuenta, que detrás de nuestro cuerpo, de nuestra carne, todos tenemos algo en común, un ser sintiente, con sus pasiones, sus tristezas, sus anécdotas, cuando me di cuenta de eso, el dejar al margen lo que veo, para empezar a valorar lo que siento de las personas de alrededor, empezó a producirse un cambio en mí.

Empecé con “Conocerse para crecer”, y ha sido gracias a todos vosotros los que me habéis ayudado a verme a mi mismo, a comprenderme, a quererme, a perdonarme… He visto vuestro dolor, vuestro sufrimiento, pero también vuestras alegrías y risas, que las he sentido como propias. He sentido como mi grupo crecía y yo con él, y creedme que ver como cada martes llegaba mi grupo un poco más vital, un poco más sano, es una de las experiencias más maravillosas que he podido experimentar en mi vida.

Siempre había tenido miedo de afrontar una terapia, gracias a vosotros he podido dar ese paso, el enfrentarme a mis miedos, mis esquemas establecidos, y reparar, curar y abrazar a esa persona que soy yo, que llevo dentro, y que llevaba tanto tiempo sin darle el tiempo y el afecto que merecía.

Nos herimos en sociedad, muchas de nuestras heridas son causadas por los demás, curarlas en sociedad ayuda mucho a vivir el día a día. Me llevo un pedacito de cada uno para emprender mi viaje, mi aventura. Habéis sido mi posada cada uno de vosotros, un refugio para mi espíritu que me han hecho aflorar de nuevo esas ganas irrefrenables de vivir, de sentir, de gozar de la vida.

Quiero terminar dando una bocanada profunda de aire, llenando los pulmones, siendo consciente de como entra el aire, como se mueve mi cuerpo, como pasa por mi garganta, mi lengua y sale por mi boca el aire. ¿Cómo me siento hoy?, Hoy me siento pleno.

Gracias a todos

Juventud

Habláis de la juventud con mente vil y alma ennegrecida. Os falta observación y entendimiento pero bien sobrado os son los prejuicios. Habláis de una juventud sin valores, yo hablo de una juventud valiente. Sin fuerza para levantar países, cuando son capaces de alzar el cuello y mirar al cielo. Habláis de la pereza y la desidia, de una generación que no está a la altura, pero no os dais cuenta de que son pájaros y vuelan por encima de vuestras cabezas.

Un discurso banal, faltado de cuerpo y espíritu que es un monstruo de humo que por la boca escupe veneno y ácido, no se puede esperar más de un engendro encadenado por la sombra.

No desesperéis que de la tribulación nacerá la semilla, los buenos tiempos camuflan la villanía, la pereza y la enajenación, mas oídme, no sois nada de eso.

Es hoy, es ahora, los días en que no hay nada que nos proteja, donde salir con el pecho descubierto a recibir la bala es lo que nos hará libres y grandes. Somos nosotros el rostro del cambio pues no podemos esperar que sean los que apuntan con el dedo desde sus sillones los que nos den la libertad.

Seremos atacados, seremos maltratados, hasta nuestros iguales nos negarán, sufriremos la repulsa de muchos, nos vejarán, insultarán, escupirán e incluso habremos de recibir la muerte por respuesta.

No será un camino fácil, incluso a renuncia de la propia vida, pero esto es juventud, esto es la obra, esta es nuestra obra de llama viva y este es nuestro momento, gozad el martirio porque nos indicará el camino correcto. Lucharé por todo aquello que creo noble y justo, e invito a todo aquel que quiera sumarse a esta lucha que no desespere y que conserve entre sus manos su más puro fuego, su juventud.

El silencio del huérfano

Ya no soporto más la situación que mantenemos en la Región. He presenciado desde hace muchos años, con mis propios ojos, como se destruía el patrimonio de la Región sin ningún tipo de pudor, tala de los ficus de Avenida América en Cartagena, tala de eucaliptos y ficus del Cuartel de Artillería, podas de todo tipo en pueblos y ciudades por personas de dudosa preparación, hasta la catástrofe de Santo Domingo, y así un largo etc.

Hoy, todos ellos, engrosan ese patrimonio del olvido, para erradicar, una vez más, del pueblo murciano su identidad, engendrando una sociedad huérfana y estéril. La cultura de la Región también son sus paisajes, sus bosques y avenidas, conforman su identidad, aunque a muchos les parezca descabellado también nuestra identidad se escribe en el medio ambiente por medio de la vida. No obstante, cultura también es lo que no hicimos, lo que no hemos hecho, lo que hemos dejado arrancar de las entrañas de la tierra, eso también habla de nuestra identidad, del dejar morir, del dejar pasar, el mirar hacia otro lado y defender la vida.

Como murciano y como ingeniero agrónomo tengo la obligación moral y profesional de proteger el patrimonio de la Región y defender los intereses de todos los murcianos encarnados aquí en su patrimonio.
Le pediría al COIARM, apelando también a su responsabilidad ética para con su pueblo buscar soluciones a estos actos por parte de los ayuntamientos y gobierno autonómico.

No creo necesario remarcar aquí la importancia del patrimonio natural, pues bien sobrado es vuestro conocimiento, por ello, y con más razón, la importancia de defenderlo, y no solo hacer una defensa, sino también fomentar su conocimiento y participación.

Diversidad

No hay viento favorable para quien no sabe a qué puerto se dirige. Algo así venía decir Séneca, durante mucho tiempo había tomado esas palabras como estandarte personal. Tienes que tener las cosas claras, tener un destino fijo, bien encauzado, un camino recto, sin titubeos, firme, siempre firme.

Hoy, con algunos años más a las espaldas, no demasiados, pero algunos son, creo que ya no siento esa frase como propia. He luchado, he vencido, he sido derrotado, me he caído y levantado. Un día tuve las cosas claras, ¿por qué hoy no?, ¿por qué hoy siento que todo me da vueltas?, ¿Por qué hoy siento que nada es como creía? Para llegar de A a B, no siempre la línea recta es el camino más corto, o al menos no el más enriquecedor. Si no me hubiera dejado mecer por el viento, si no me hubiera dejado llevar por esos misterios que encuentras en los muchos senderos por los que uno camina no hubiera llegado hasta aquí. No sería lo que soy, no sentiría lo que siento.
Hoy dejo atrás 6 meses, una muesca en el recorrido de una vida, pero 6 meses de felicidad, de dificultades y alegrías, 6 meses de lucha, sacrificio pero también de recompensa y fruto.

Me llevo mucho, y por más que intentara contener con mis brazos, mi corazón o mi mente cada recuerdo, cada experiencia o cada sentimiento no podría porque desbordarían hasta derramarse.

Cuando empecé a trabajar en el centro de discapacidad intelectual me dije, ¿De verdad estás haciendo lo correcto?, ¿Qué haces tú aquí?, tenía muchos prejuicios, veía un entorno que no tenía nada que ver conmigo, veía algo extraño, tenía verdadero miedo, estaba aterrado, ¿Qué hacía un ingeniero agrónomo aquí?
Los días fueron pasando, mis prejuicios iban desapareciendo, cada usuario y trabajador del centro era un pájaro que iba quitando un pedacito de esa venda que tenía en los ojos, una venda que me impedía ver la belleza del mundo, la belleza de lo diferente, de aquello que se esconde, que nos es oculto.

Cada día era diferente, desde que salía de mi casa hasta que volvía a ella, con cada ciezano, abaranero o blanqueño. Pasé de desconocer mucho de mi propia tierra a conocer algo más de ella, ver la floración de Cieza, el Segura pasando por la Vega Alta, o la Atalaya siempre vigilante.

He aprendido mucho de vosotros cada día, con cada abrazo, cada mirada cómplice, cada risa y cada llanto, con cada pelea y cada arrebato que surgen de un corazón que late y necesita ser escuchado, compartido y sentido por otro corazón que sepa escuchar, compartir y sentir cada latido.

Hoy que me voy hago acopio de todo lo que llevo en mi maleta, una sonrisa en los labios como recuerdo de lo vivido y de lo que dejo, un soplo de aire favorable me lleva, volveré a dejarme mecer por el viento, no sé a dónde, no sé a dónde se dirige.

Melifluo

Noche de plutonio te he increpado, el no sentirme más viajero, de todas esas mañanas de enero, donde te he buscado sin fin. Quizá sonámbulo, quizá medio dormido, he seguido ese camino impuesto, paso a paso, huella a huella, arrastrado por la coacción de mis propias ideas. Un traspié en la tierra del imprevisto, atropellado y como absorto, he intercambiado miradas con el ceño fruncido de sonrisa erguida, mas mi final acaba, devastado y de bruces, a tres cruces, una en la garganta, nada más. Tenue, casi imperceptible, un arrollo untado del centelleo blanco de la luna, arrancado de las entrañas de la tierra, sangre que brota de un dragón en tardes de ocaso dormido. Azur, desvanecida, una luz de estrellas que se arrancan la piel en un duelo ante el riel de vapor de sodio.

Mas paré, y otra vez volví a increpar, noche de plutonio, tú que me tenías medio dormido, tú que me devoras las entrañas, arráncame con calma en el camino del sopor, aguas de sus azarbes, aguas que encuentran ninfas de ova entre sus cañizos, y jazmín de sultanas, y perfumes prisioneros de miles de flores. Ante efluvios de la noche se despeina el alma, inhiesta hiedra que por la palmera trepas, se deshace, tenue, casi imperceptible, un susurro hacia la esfera de plata que corona el cielo.

Tan temprano madrugó la madrugada

En un julio cálido abrió la madrugada las puertas para darte la bienvenida. Tranquila, tomada de la mano te fuiste desde la tierra huertana con tu maleta, soplo de aire cargado de recuerdo.
La noticia me arranca un consuelo de golpe helado, un arrebato convertido en alivio de impotencia lacerante. Serenidad aguda. Una evocación se evapora, diluye, de lo que es hoy, ahora, una cáscara vacía. Tierra desmembrada en islas. Colapso de un oxímoron viviente destroza mi cuerpo en un silencio.
Ese beso en la mejilla que entrega tu tiempo. Lento. Más lento. Tu vida, reproducida a cámara lenta. Cada día. Cada hora. Cada segundo. Un péndulo silencioso. Apacible. Delicado. Una marca de lapsos temporales cada vez más extensos. Verte andar, relajada, disfrutando de la brisa del camino, espuma de mar. Sol. Luna. Oscuridad. Un fin prolongado en el tiempo. 6:21 de un jueves 13 de julio de 2017. Te lo llevas todo.
Calla. Mantente en silencio. Abre tus ojos y seca tus lágrimas. Saben a mar. No es mi marcha una interrogación, soy una respuesta viva. Mira mis ojos, mi sonrisa ¿Hay dolor?, ¿Hay miedo? Me he entregado a un viaje preparado cada día para partir. En este viaje no hay maleta, este viaje se hace, desnudo, solo con el corazón levantado. Alto. Muy alto.