Reflexiones

Ni los dioses pueden hacer nada cuando se proclaman destinos tan funestos, sólo queda la ley de los hombres; y es en aquel momento cuando los dioses callan y los hombres juegan al azar de la virtud y el valor, en un hilo sutil como el humo se decide la vida.

Reflexiones

Un hombre libre es aquel que se lanza al mundo como un barco a la mar

Català

Un home lliure és aquell que es llança al món com un vaixell a la mar

English

A free man is the one who is launched into the world like a boat takes the sea

Italiano

Un uomo libero è colui che si lancia nel mondo come una nave prende il mare

Efecto Coriolis

Hoy escuché un vídeo que decía:
«La educación tiende a estandarizar, a encauzar talentos, a penalizar el riesgo de pensar diferente… Es el momento de cambiar.
Cuando vas a la Universidad ese don único con el que has nacido sigue allí, latente, aún tienes todo el potencial para brillar, y ahí está nuestra misión, ayudarte a alcanzar la mejor visión de ti mismo, sabiendo que cada uno aprende de forma diferente, las reglas del trabajo han cambiado para siempre, creemos que la gente trabajará de otra manera, sin fronteras, que tu profesión será parte de tu vida y disfrutar con el trabajo será imprescindible para ser feliz.»

Fue tan reconfortante escuchar aquello, tan cierto, que no puede hacer otra cosa que rendirme ante esas palabra.
¿Es una utopía pensar así?, ¿es una utopía hablar de una humanidad libre, de una humanidad de hombres libres? Suena tan maravilloso… Libres de pensamiento, que no vivamos alienados frente a los excesos de una sociedad explotadora.
Y ahora lo más importante, una sociedad feliz, donde sus sueños quedan realizados, una humanidad de soñadores que puedan volar, que no tengan miedo, que levanten la mirada al cielo y no la aparten hasta encontrar su estrella, hasta saber que brillan aún en medio del cosmos. Es el conjunto el que hace las constelaciones pero cada estrella cuenta, no hay océanos sin agua y cada molécula está allí para ser testigo de un hecho.
Hace años me asaltaba la desesperanza, hoy cada vez veo más ejemplos de superación, de lucha, de reivindicación. Hacer fuerza para ir contra corriente, para superar lo establecido es difícil, pero hoy sé que la humanidad saldrá adelante porque esos hombres libres brillan y se resisten a las fuerzas de inercia que la sociedad les preparaba, rompieron los sistemas y romperán los esquemas establecidos.

Hemos nacido con un don único para brillar, y ahora ¿Te atreverás a ser un hombre libre o te dejarás alienar por el sistema?

Saca tu mejor yo, brilla, iluminemos el mundo

Reflexiones

Una crisálida es aquello que nace con nosotros, aquello que se esconde bajo nuestros miedos, pensamientos, deseos… Bajo todos ellos se guarece un ser misterioso. ¿Seremos capaces de hacerla despertar?

La petite mort

Noches que no me dicen nada, siempre vuelvo con la misma sensación de haber vivido y no lo suficiente, pensando en aquello que hago y que, quizá, no debería, pero… qué más da.

Siempre busco ese momento que me diga que sigo siendo humano, que queda algo de humanidad en mí, que la vida no es monótona ni aburrida.

Llego, ya lo tengo todo muy calculado, cada día es diferente, cada día es igual, es para mí una droga que me hace cerrar los ojos, morderme los labios, morir por segundos, expulsar el corazón por la boca si alguna vez lo había tenido, y seguir, lentamente después de la caída de una montaña rusa. Vivir ese despertar maravilloso, sin nombre, lleno de suspiros expulsando todo el aire de los pulmones, empapado en sudor, empapado en problemas que a los minutos condensarán, se enfriarán, pero puedo disfrutar mientras de esa paz, de esa nube vespertina, sutil, silenciosa quebrada sólo por mi respiración. Todo se viste de blancos vacios, abrazado por la nada me encuentro frente a mí mismo, sin nada más, abismalmente sólo, desnuda el alma, y contemplándome, deslizando lentamente mis miradas sobre mi cuerpo. Me encanta esa sensación. Esa sensación ególatra y narcisista, de sentir cómo se adora con devoción aquello que se quiere, hasta que mi alma, recoge una a una sus vestiduras y se viste de problemas, de experiencias, de amor, mentiras, felicidad, odio, autodestrucción y vanidad; se viste de todas ellas, abre la puerta y sin hacer ruido se marcha, creyendo que no tendrá que volver, que esta vez sí lo ha conseguido. Se va entre mentiras, bellas mentiras, que le harán volver.

Reflexiones

La violencia queda justificada en el mismo momento en que nuestros políticos aplican esa violencia pasiva contra su propio pueblo, una violencia aún si cabe más despreciable y doliente. Que el pueblo soberano se alce en contra de su opresor no sólo queda justificado, sino que obrar bajo una  posición conformista sería si cabe la más cobarde y repudiable de las decisiones.