Donde está aquella que miraba las estrellas a 1.100 años luz, que soñaba con volar, que soñaba con viajar… Sigue soñando, esto es sólo un paso más. Porque es tanto lo que nos rodea, es tanto lo que gira en torno a nosotros que jamás apreciamos las cosas verdaderamente, y es cuando debemos buscar en nosotros mismo una alternativa, no desprecies el Sol que brilla en ti.
Un día me lo dijiste tú… ahora me tocaba a mí.
Un momento hedonista
Y es en ese momento en el que pones la alarma, y no cuenta ni 4 ni 5 ni 6 horas, que cuenta números bellos como son el 8 ó el 9; y todo huele más dulce, todo es más suave. Te quitas toda la ropa amando cada uno de tus centímetros maravillosos de cuerpo y te tiras a las sábanas como si de dos jodidas nubes se tratara, esperando que nada ni nadie perturbe esa predicción casi profética, casi mensaje de Mesías, y así, sometido a ese encantamiento despierto al día siguiente, siendo testigo de esa hazaña sagrada.
Reflexiones
Amas a gente por su belleza, su sexualidad, su genialidad o su dinero; lo importante es que cada una de ellas satisface una parte de tu ego.
Reflexiones
Filosofía, pies de la humanidad, quién sabe dónde nos llevará su camino
Teoría del asesino confeso
Un ciudadano tiene la intención de asesinar a otro ciudadano, la probabilidad de este ciudadano de asesinar a otro antes de realizar el asesinato, es máxima. Producido el asesinato, la probabilidad disminuye, por tanto, se puede decir que:
Axioma 1: La repetición del suceso dificulta la propia existencia del suceso en sí
Un determinado día los medios de comunicación a través del alerta de la policía deciden dar la alarma y avisar a la población, cuanto mayor sea la expansión de la noticia más gente llevará precaución y estarán atentos al asesino, por tanto:
Axioma 2: El conocimiento público del suceso también dificulta la realización del suceso
Por último, una relación del primer axioma con el segundo, si el suceso se repite mayor probabilidad hay de que la policía, los medios y la población difundan la noticia, por tanto:
Axioma 3: Dada la premisa 1 aumenta la probabilidad de darse el axioma 2
Reflexiones
Hay personas que son como heridas, dejan cicatriz cuando se van… y al tocarlas de nuevo duelen y te marcan con el recuerdo
Ci sono persone che sono come ferite, lasciano cicatrici quando vanno via… al toccarle di nuovo fanno male e ti segnano col ricordo
There are people that they are like wounds, leave scar when they go away… and to the touch again, they harm and mark you with keepsakes
Reflexiones
Sabes… El ser humano nació para amar… quizá nada más.
Català
Saps … L’ésser humà va néixer per estimar … potser només…
English
Thou know… The humans were born to love… Mayhap nothing else…
Italiano
Sai… l’uomo è nato per amare… forse niente in più…
Reflexiones
Algunas lágrimas completan las últimas palabras de las cartas
La gare de Saint-Lazare
Las nubes de sueños se desnudan hacia días más claros, y camuflan con palabras que todo ha terminado cuando no ha hecho más que empezar. Un lugar de encuentros, de idas y venidas, de miradas, de rostros que en el tiempo se perderán; entre nubes de sueños que se desnudan hacia días más claros me sepulto, sepultan con su magia trémula y oscura todo cuanto creía, haciendo desaparecer cada uno de mis pensamientos.
Y es cuando veo los reflejos de las palomas confundirse entre el cielo azul, entre los brillos de septiembre, brillos de olvidos, de despedidas, cuando beso tus mejillas y, bajo el frío del invierno, siento de nuevo tu carmín deslizándose en mis labios.
Abro los ojos para contemplar cuanto me haces falta, sentirte de nuevo a mi lado para olvidar tus fotografías y acariciar tus manos junto a las mías. Romper tus cartas porque jamás necesitaré tus palabras embotelladas, jamás volver a pensar en ti sin estar contigo.
La gare de Saint-Lazare, Claude Monet, 1877
Aurora
¿Qué se puede hacer cuando se te quema el alma de tanto amor? Ámame hasta que de mí no queden más que las cenizas del amor, hasta que tus besos se lleven mi mirada, y mis miradas tu pelo, y tu pelo mi perfume.
Ámame hasta que a ti también te duela el alma, hasta que no encuentres salvación más que en el amor mismo, y vuelvas a mí, a quemarte hasta que no queden más que las cenizas del amor.
Bésame hasta que pierdas el aliento, como cuando mueren esos pájaros, rozando con sus alas los cristales de tu ventana, batiéndose en vuelo en el alba, de mañanas frías, de deseos que se desvanecen al despertar; Cómo se difuminan y escurren como gotas en los días de lluvia, días que se bañan de un gris anodino bajo mis alas.
Pájaros que jamás volverán a batir sus alas, pájaros que sólo les queda el gris del alba.

