Reflexiones

Que diferentes se ven las cosas cuando faltan, y que bellas son las cosas cuando se valoran.

Català

Que diferents es veuen les coses quan falten, i que belles són les coses quan es valoren.

Italiano

Che differenti si vedono le cose quando mancano, e che belle sono le cose quando gli si da un valore

Reflexiones

Fragmento

[…] cómo es beber día a día del veneno de los sueños, cómo te embriaga y te somete a una obscura tiniebla; creyendo que la luz es la salida, una salida que nunca llega, cada vez más difusa e imperceptible, hasta caer en una noche perpetua, en una ceguera total.

Reflexiones

Al igual que la moral no juega un papel fundamental en la afirmación del sentido de la vida, ¿Se puede obtener el sentido de la vida sin la felicidad? ¿Se puede renunciar a la felicidad a cambio de un sueño que nos dé el sentido?

reflexiones

Vivir con pasión cada recoveco de la vida, cada aliento de un sueño, cada vuelo de libertad, con la pasión y la ilusión con la que viven los niños una función de magia

Català

Viure amb passió cada racó de la vida, cada alè d’un somni, cada vol de llibertat, amb la passió i la il · lusió amb què viuen els nens una representació de màgia

English

To live every nooks of life with passion, each dream’s breath, every freedom flight with the passsion and the enthusiasm with which children live a magic function

Italiano

Vivere con passione ogni ravvolgimento della vita, ogni soffio d’un sogno, ciascuno volo di libertà, colla passione e la illusione colla che vivono i bambini una funzione di magia

¿Se cura el amor? ¿O es el desamor lo que necesita cura?

Y es cuando parte ese tren de la vida, en cuyo andén esperas, esperas a renunciar a todo, a olvidarte de tu viaje, del destino, de todos los sueños y quedarte con unas manos que te hagan bajar, con un beso que se pierda en el pitido del tren y olvidar a donde iba, de donde salía.
Quizá esto solo ocurra en las películas, esas en las que todo sale bien, en las que unos alcanzan el amor, el deseo, cumplen sus sueños y suceda lo que suceda, todo, acaba en un «y comieron perdices».
Pero hay vidas que no son así, al menos no la mía, he esperado en muchos andenes y me he montado en todos los trenes, ni los he perdido entre besos, ni ninguna mano me ha atrapado para quedarme; la vida es así de perra, la vida es así de puta, te lo da todo y no te da nada, a veces se olvida de ti , pero tú nunca de ella, porque… por lo menos en mi caso, siempre me ha dejado el sabor agridulce del éxito y el fracaso; el éxito, porque siempre me ha concedido la resolución a todos mis proyectos y, el fracaso, de renunciar siempre a algo, que casi siempre se refiere al terreno personal, y en el personal, el sentimental.

El tren salió y, como dije, otro día nadie vino a saludarme por la ventanilla, nadie grito mi nombre en el tren para bajarme. La vida es perra y nada más.
Ahora, en el tren de mi vida, me doy cuenta de que algunos no nacimos para ser felices, algunos no nacimos para parejas, ni amores, ni familia, ni amigos, nacimos para crecer y filosofar, para llegar a la cúspide de un sueño y arriba cambiar al mundo.
Siento que tengo una responsabilidad moral y ética con el mundo, y el me lo agradecerá por el camino del éxito, no me cabe duda alguna, nací para destacar y eso procuro, le pese a quién le pese, pero renunciaré a muchas cosas, y la felicidad es una de ellas, por lo que no muchos renunciarán cambiando esto por el éxito.
Por otra parte no es del éxito de lo que hablo , no es una carta para mostrarme grandilocuente y destacar mis virtudes, tampoco es una crítica a lo que no tengo ni tendré, solo, una decepción, quizá una búsqueda de consuelo e intentar asumir que en realidad no hay un color de rosa, que cada uno tiene un color con el que ve el mundo y, a mí, me tocó el azul.
Les miro con envidia, una envida que me enternece, que me hace suspirar triste y melancólico, suspirar por no estar yo en ese lugar. Pero el camino de los grandes es siempre un sendero lleno de renuncias hasta perder casi el aliento. Eso es lo que les hace grandes, porque vale más el camino por el cual los prohombres consiguieron sus sueños que los sueños en sí mismos; pero, ¿Qué queda después? ¿Qué queda cuando estás sin aliento? ¿Qué queda cuando el alma se te consume día a día? ¿Qué queda cuando esa sensación te golpea en el pecho fruto entre el llanto y la ira? ¿Qué queda?, a unos les queda la amargura, otros se vuelven santos, algunos se cubren de ira y muchos el desconsuelo puede con ellos y entran en depresión. Yo solo estoy desencantado, desencantado del amor, desencantado del que lo ha tenido todo y lo ha perdido, del que ama y renuncia, del que se quema y aguanta, estoico, la cura.
¿Sé cura el amor? ¿O es el desamor lo que necesita cura? y en el olvido tendré el recuerdo de lo que he perdido, trenes en andenes en los que nadie te espera, viajes que se hacen siempre con la misma compañera, soledad, siempre soledad.

Reflexiones

Empapar las intimidades del cuerpo en el licor de la vida, palabras que suspiran silencios, sonidos que consumen el amor en la boca como cuando se olvida un sueño.
Abrir la ventana y encontrarte de nuevo, un amor de verano que al cerrar la ventana se queda en recuerdos, se queda en destellos de días soleados.
Todo esperanzas, esperar a deshacerme de besos en tu cuello apretándote la piel con mi piel, tu pecho con mi pecho y que me consumas la vida.
No busco más que tu mirada, y dormida, te escucho como ingenua te imaginas, como ingenua nos imaginas en una fantasía, prendida en mentiras que no te reprocho.
Ojalá sea la última vez que diga a otra te quiero, porque significará que te he perdido, que no nos volveremos a ver de nuevo…

Reflexiones

A veces tenemos que perder cosas en nuestra vida para que cobren un sentido cuando las volvamos a encontrar. […] La pérdida devuelve el sentido al mundo.

Italiano

A volte dobbiamo di lasciare cose nel cammino della vita per prendere un senso quando le troviamo di nuovo.

Reflexiones

Algunos dirán que pierdo el tiempo y otros que estoy loco por reflexionar sobre mis sentimientos. Pero son estos que me dicen que pierdo el tiempo y que estoy loco los que van a largas terapias porque aman demasiado o muy poco, porque tienen atormentada el alma y confusa la mente; y dejan que «especialistas» hurguen en sus cerebros practicándoles lobotomías.
Quizá los dos perdamos el tiempo, pero a diferencia de ellos mi bolsillo y mi mente siguen intactos.