Libertad

¿Realmente queremos ser libres? Y aún, ¿somos libres realmente? ¿Qué es ser libre para el ser humano? ¿Cuánto de libres queremos ser? ¿Cuánto de libres somos? Y… Lo más importante ¿Es cuantificable la libertad?
La palabra libertad suena poderosa, es inspiradora de soberanía, de autonomía, es símbolo y representante del bien, pero… ¿Sabemos lo que supone la libertad para nosotros?, creemos ser libres mas solo lo somos hasta un límite, ¿son libres los niños en sus cunas?, y más, ¿el preso en la cárcel? Somos tanto de libres como libre es el pájaro en su jaula; creemos ser libres, pues, no hay necesidades que nos exalten o turben el alma, mas otras necesidades también están cubiertas, aún si todo, nos cantan en nuestros barrotes, y al haber nacido allí y haber vivido allí, crecemos con la jaula, y, más si en realidad el hierro del barrote no existe, sí, en cambio, en la mente.
Es con ello que digo, que ¿qué es libertad para el hombre de hoy?, no hay libertad en el hombre de hoy; lo cual nos lleva a preguntarnos ¿lo tuvo el hombre de ayer?, posiblemente tampoco, pero, si bien aquí reside la diferencia, que, cualquiera colegiría sin problema, el hombre de ayer, los antiguos, sabían que no eran libres; las necesidades corporales, otros seres opresores, el propio mundo supone ya de por sí desde el nacimiento un yugo antilibertario, del que, por natura, se intenta escapar. Pero, ahora bien, el humano de hoy, a diferencia del antiguo, cree, de forma errónea, ser libre, y cae en un fracaso; pierde la búsqueda de libertad, pierde el ansia natural, el deseo de ser libre y se somete, complacientemente, a ese yugo opresor. Llega al acomodamiento estático del animal enjaulado, del cerdo en cría, y, es por ello que debo decir ¿en qué se ha convertido el ser humano de hoy sino en cerdos en cría para ser explotados como fuerza obrera?; seres alienados en campos a los que llamamos ciudades, son masa vacía, masa amorfa y disforme; engendros sin vísceras, zombis autómatas al servicio de su amo y, cual pájaro dice, hace y piensa lo que el amo, a cambio de alpiste, ordena.

La libertad es un deseo inalcanzable pues cuando crees que lo tocas con la punta de los dedos más se aleja y desvanece, pero tan de necios es dejar de buscarla como creer haberla encontrado.

Esquemas establecidos

Es la rutina un hábito que queda enquistado en el alma; el rito, una melodía que parasita la esencia y, la costumbre, una cadena que apresa a la sociedad.
Deshaceos de todas las cadenas que apresen vuestro ser, quitad todas las vendas en los ojos tanto de vosotros como de vuestros semejantes, arrancad los prejuicios y quemadlos.
El mundo es demasiado bello para nacer con una idea fija, cambiadlo, afirmar la realidad, someted al sistema, acabad con todo aquello que sin identidad plena os oprime.
Buscad la verdad en un camino sin fin, sin destino, siempre en pos de encontrar, luchad por las ideas claras y distintas, iluminad la oscuridad, abrid las puertas del progreso, observad el mundo sin lentes, sentir el poder de la realidad sin categorías, sin críticas.
Luchad contra el pesimismo, contra todos aquellos que ocultan el sol, contra los que únicamente se vanaglorian; morid si fuera preciso por un ideal, por la verdad, por la razón, por el amor en sentido amplio y en contra del escepticismo, del oscurantismo, de los malos pensamientos, de todo aquello que pudre el alma y de todos aquellos que corrompen las aguas puras de los bellos ideales.

Furor mundi

Atrapado entre cuatro paredes y, sentimientos que me persiguen, cierro los ojos y escapo de este mundo, necesito evadirme, desaparecer, sentirme otra vez, recuperar el tiempo perdido, cumplir mis promesas, mis sueños, mis deseos, no volver a mentirme…
No es tarde para cambiar de perspectiva, para plantearme todo de nuevo, rompiendo mis esquemas, mis cimientos, en definitiva quemarlo todo…
Por dónde empezar si estoy perdido, cómo encontrarme si no sé donde estoy, definitivamente me he perdido tanto que no sé volver…
Estoy envuelto en una oscuridad supina, de mediocridad, ignorancia, falta de objetivos, que me queda sino acostumbrarme a esta locura, asumir con cierta resignación que todos los días serán iguales, que esto estará lleno de sin sabores, de dificultades, y total ¿para qué? ¿Para seguir en este mundo vacio?
Es para pensarlo… para reflexionar un poco; es que ha pasado tanto tiempo y todo igual que casi me parece normal, a todos nos parece normal, convivimos con ello.
Veo mi ciudad sepultada por el hedor de la fábrica y el coche, amurallada de hormigón y ladrillo y cada vez más lejos de la Madre Tierra, ¿Es esto normal?
Veo en las televisiones, la prensa y, en general, los medios como destripan a la gente, me enseñan las miles de atrocidades de la humanidad y es objeto de alabanza la ignorancia y el desenfreno, ¿Es esto normal?
Veo que nuestros gobernadores nos roban ¿Es esto normal?
Veo a los ciudadanos despilfarrar todo el dinero en lujos innecesarios en una política de crecimiento sin sentido ¿Es esto normal?
Veo que la gente pasa hambre y duerme en la calle ¿Es esto normal?
Y así con tanto que parece normal y no lo es, que ya no nos afecta, porque desde niños lo vimos y, nos lo creímos, y nuestros padres y nuestros abuelos se lo creyeron y aún se lo creen…
Sí, es malo, dicen… Deberíamos hacer algo… Responden algunos, pero son balbuceos vacíos, ¿Cuántos seguirán estas ideas? ¿Cuántos responderán a la llamada? Ya estamos condenados, ya no hay remedio.

Scientia, scientiae tenebras

… hombres y mujeres de ciencia que aprietan con tanta fuerza sus creencias como un niño el más preciado de sus juguetes; y aquí entre científicos me encuentro, tienen sus mentes repletas de saberes pero todos carentes de real experiencia y, algunos, con el corazón cada vez más obscuro, donde han olvidado la vida, los amigos, la familia y, a veces, hasta a los hijos si los han tenido.
Un mundo embrutecido por la falta de verdadera pasión, por la falta de real vida que no sea orientada a la pura abstracción, pues vagan entre lo irreal y lo metafórico, entre lo inteligible y lo soñado; y el mundo también puede ser bello, puesto que, los recuerdos no se guardan en botellas, los olores no permanecen en las fotos, y la libertad del alma no se puede esperar entre cuatro paredes.
Son almas atrapadas que creen ser libres, perdidos tanto tiempo que ya no saben volver, han perdido la luz del faro de donde partieron, su velero ha encallado y se encuentran en una isla desierta… ¿Volverán algún día?…

Reflexiones

Aquel científico que no haya abrazado las bellas artes aún le queda media vida por vivir; En cuanto a la historia, nos servirá para no cometer los errores de nuestros padres y antepasados; la filosofía, nos ayudará a afrontar la vida con rectitud y sabiduría para no equivocarnos de camino; la religión, para liberarnos del miedo que nos atrapa, asumir que el perdón ha de ser una constante en nuestra vida y saber que no estamos solos; y la música, para entonar en lo profundo del alma el amor y la pasión por nuestro mundo y todo lo que en ello contiene y anida. En nuestra mano está la elección de nuestro destino…