Sexo desprovisto de todo sentimiento, mecánico, frenético y ansioso. Solo quiero conseguir un cuerpo más para follar, desahogarme y buscar otro cuerpo, otro más, sí, para devorar un cuerpo más para correrme, usarlo como objeto, hacerlo mío. Si me canso de este muñeco solo necesito un teléfono para que llegue a mi casa, un encargo, llega en 10 minutos.
El repartidor llega con mi comida lista para servir. Viene limpio, perfumado, me ha traído hasta flores, como si yo tuviera corazón. Soy un monstruo. Hemos acabado, 2 horas, quizá más, le dije que se fuera, no quiero nadie en casa.
Solo quiero sexo desprovisto de todo sentimiento. Lo he usado, estrangulado, escupido, golpeado, lo he torturado. Pero le dije que se fuera, sus flores me han sacado una sonrisa, pero soy un monstruo y le dije que se fuera, no quiero a nadie en mi cama.
Al irse, me ha dado un beso, le dije que no soy ese tipo de chico, le dije que no se sobrepasara que no me gustan los besos, solo buscaba sexo. Amablemente me pidió disculpas. Cerré la puerta y tiré sus flores.