Y como en el amor, sabes que te va a sentar mal, pero sigues bebiendo gota tras gota, y cuando ocurre dices: «¿Cómo he llegado a esto?, nunca más volveré a amar»… Pero sabes que es mentira y que lo volverás a hacer porque mientras ocurre te transformas en otro.
Archivo de la categoría: Cartas
VI Carta a la flor de té. Volar
Es en ese momento cuando todo se vuelve azul, se llena de una magia trémula y difusa que se disipa como el humo, que me empapa como la lluvia, como el mar en una ola. Todo son luces. Me encandila. Vuelo. Vivo en un sueño del que no quiero despertar.
IX Carta a la Vendedora de hinojo. Nunca olvidar
He de asumir que esta es mi redención para conseguir mis sueños…
– Sólo te pediré una cosa, no nos sacrifiques, sólo eso, no nos apartes de tu vida, me refiero a borrarme de tu vida para siempre. ¿Lo harás?.
¿Hay un siempre en la vida? ¿O un nunca?
– No lo hay.
Entonces nos volveremos a ver, y pensarás que el tiempo no ha pasado, y jamás dirás nunca porque nosotros fuimos siempre.
– Espero volver a verte.
Nos veremos.
Y sus ojos dijeron adiós, pero sus labios solo dijeron un hasta luego. Y aquel tren partió, envuelto en humo e inmerso en la oscuridad, en la bruma de media noche; y desapareció, como desaparece el sol al ponerse, al ponerse en el ocaso, para decir…Quizás.
Amoureux
La vida es maravillosa, qué decir, pocas palabras bastan para definir algo tan grande, o quizá muchas… Me enredo en los momentos más bellos de mi vida. Quizá la perfección esté sólo en las películas, o quizá es que queremos que la perfección sea eterna, que vivamos en un beso infinito.
Miro desde la ventana de mi vida y quién lo diría, otra ciudad, otro mundo, todo tan diferente, bajo otro cielo, bajo otra mirada ¿Quién lo diría?
Parece que va tocando volver, ahora sólo a momentos pasajeros, de viajeros inciertos, de pensamientos olvidados.
Nos despedimos con un beso, triste, amargo, pero también feliz porque la vida me ha dado lo mejor que tiene, su cara más dulce, su cara más amarga.
Siempre voy a recordar tus lindos ojos que me lo dicen todo, me desnudan con su mirada, me besan el corazón dormido, que me acarician el alma.
Todo pasa tan rápido, de eso estoy seguro, no puedo hacer otra cosa que atesorar mis recuerdos, atesorar todos aquellos sentimientos que me desbordan, que me golpean cuando me miro al espejo, que me hacen explotar en un mar de fuegos artificiales, en una inmensidad sin abismo, en un abismo de eternidad.
Me confundes, paloma, te miro en el cielo, poderosa, valiente, quería ser como tú, querría volar, quiero que volemos juntos…
He volado contigo, ¿Volveré a volar?, no lo sé paloma, por eso te aprieto contra mi pecho, como si no quisiera que escaparas jamás, como si no quisiera que acabara nunca… No quiero que acabe nunca.
Hoy toca volver y no quieres que vuelva, hoy toca decir adiós y no quieres que te lo diga. Será sólo un hasta luego, paloma, será un hasta luego…
Te quiero, no sé porque te quiero, quizá no sea eso, quizá sean mariposas las que dicen en el fondo de mi cuerpo todo eso, quizá, quizá sea mi palabra más usada porque no estoy seguro de nada, todo son dudas. Me desvanezco.
No sabría que decirte porque te lo diría todo. Te llenaría la boca de mis más profundos deseos, iluminaria tu piel con mis sentimientos para recorrerte en una llama de fuego que encerraría en tu pecho.
A veces no sé qué decir porque no te entiendo, eres mi infinita incógnita, amor, ¿De verdad quiero conocerte o dejar que el misterio me envuelva otra noche?, ¡que me llene de obscuridad el alma!, que me inunde y desborde esa bañera llena de agua.
Querría morir y muero cuando tus deseos se hacen míos, cuando me muerdes el espíritu, el alma.
Muero con tu vida en mis manos, muero aún viviendo muero.
Me desesperan tus inseguridades, porque yo sólo tengo una cosa clara, que no se puede jugar en dos juegos de mesa.
Puede que no quiera volver a jugar contigo, no sé si tu querrás conmigo, nos volveremos a ver eso te lo digo, quizás tras otro cielo, tras muchos años, nos miraremos y nos veremos extraños, porque una vez yo quise contigo y tú quisiste conmigo.
Y tanto me queda por ver, es todo tan diferente, tan extraño. Se empañan mis sentimientos en los cristales de tu cuarto y condensan haciendo gotitas de historias, historias que guardo.
Caminar es lo que te marca, mas si el día a día es como el último, disfrutar a lo grande siendo feliz con lo pequeño, llenándote las manos de aérea nada, vistiendo toda clase de maravillosas sonrisas, portando grandísimos pensamientos y calzando unos bonitos y prácticos deseos.
Con todo ello lleno mi maleta, con ella llegaré a todas partes, porque no necesito a nadie para llegar allí donde quiera.
Ahora puedo decir que estoy libre, le he dado a cada uno su regalo, mi niño interior me ha devuelto la vida, me ha dado el mejor de los regalos, él tiene la mejor de las virtudes… la de devolverme la verdadera vida.
¿Cómo serán mis nuevas promesas? ¿Cómo serán mis nuevas aventuras? ¿Y mis nuevos sueños? Lo que me depara es un misterio, lo que tendré que afrontar nadie lo sabe, pero lo que sé es que si el viaje continua todo será diferente.
Soñando deseos, deseando promesas, prometiendo sueños
Y ahora sólo me queda hacer acopio de mis prejuicios, de mis mentiras, de mis excesos.
Ahora, con los ojos cerrados, hago inventario de derrotas, de todos aquellos momentos en los he fracasado, que por intentar hacerlo todo mejor lo he empeorado, de razones que jamás he tenido, de deseos que aún siguen prisioneros, de recuerdos por los que he llorado, recuerdos por los que sigo llorando, de mentiras que me esclavizan, de verdades que me torturan, de sentimientos que por miedo no expreso, de palabras que no fueron mías, de amigos que volaron y de enemigos que nunca lo fueron, de todas las mañanas que me quedan por ver, de todos los besos que me he guardado, de todas las veces que te he desnudado, de todos los faros que alumbran mi camino y la oscuridad que me acompaña en la penumbra, de los seres que en mi cama me perturban, de ruidos que en la calle me angustian y de todos los silencios que atesoro, de palomas que nunca han volado…
Pero me conformo con ver, manejando su rutina, a seres que ignoro, a coches que truenan, y sin rumbo, se dirigen al final de la calle; me conformaré con contemplar cómo una nube se esfuma en un fondo de cielo gris.
Se deshizo la vida
¿Dónde están las noches que te he amado, todos los momentos que contengo en mis labios?
Noche tras noche se acurrucan mis deseos como sábanas en mi cama, se bañan en las sombras de un candil en la mesa, y su dulce y oscura melodía me mece hacia un sueño eterno. Extiendo los brazos y, exhalo el último aliento de cordura antes de entregarme totalmente a la locura, te he perdido para siempre, jamás volverás a ser mía. Y en mis sueños vuelves a encerrarte soberana de toda palabra, prendiéndote con la luz del alba hasta la noche siguiente.
Anhelos de una paloma
Vete, camina, no mires atrás, hazte fuerte y sabio; sé que volverás. Mi tiempo aquí acaba, pero nos devolverás lo que fue nuestro, lo que nos quitaron y, le darás a tu tierra y sus gentes la gloria y la soberanía que merecen.
Te lo hemos dado todo, nuestras manos sólo se llenan ahora de rezos y oraciones, tú eres nuestra esperanza, tú serás la luz que nos ilumine en la oscuridad, que el sufrimiento de tu pueblo no sea en vano.
Audentes fortuna iuvat
Atenea de Cartago 14 de octubre del 622
Reflexiones: Amores prisioneros
Seguramente… La razón esté en los besos que no te he dado, en las palabras que nunca dije, en los sueños que nunca he realizado…
Italiano
Sicuramente… La ragione è nei baci che non ti ho dato, nelle parole che non ho detto mai, nei sogni che non ho fatto mai…
English
Surely… The reason live in kisses that I don’t give thee, it’s in words that I don’t say, in the dreams that I don’t realized…
Burdas fantasías
Eres mi éxtasis, la llama que prende mi vida, el deseo que me devora lentamente las entrañas. Cierro los ojos y mi suspiro se consume en el humo de un cigarro, eres el éter de algún sueño que me golpea violentamente contra la pared. Me destruye. Me hace volar a un mundo inconsciente fuera de toda realidad. Arrancado de mi ser, me desvanezco como una fantasmagoría. El frió me colapsa los pulmones. Muero entre turbias imágenes. Una sonrisa deslucida en los labios. Entre dientes murmullo dos palabras.
El fortín de Meand
Muerte, desolación, la otra cara de las guerras se nos ha mostrado en estos tres años. El fortín había sido reformado, información que desconocíamos y su asedio ha sido cruento.
El enemigo nos ha hecho múltiples bajas, la posición y la lucha encarnizada nos ha supuesto la tardanza para la captura de Meand.
Las calles están asoladas, no ha quedado ni una mujer ni un niño, los ha sacrificado a todos antes de que llegáramos al interior del fortín; y el marqués se ha suicidado el misma día que derribamos la tercera muralla del recinto.
Es cuando hoy me planteo si valdrá tanta lucha, tanto sufrimiento…
No podemos dejar de luchar, de mirar hacia delante, hemos recibido varios apoyos, pero la demora en la toma del fortín, no hace otra cosa sino dificultar la consecución de nuestra campaña, las nuevas ciudades nos esperan y nos devolverán lo que un día nos arrebataron.
Es la vida un viaje sin retorno, y nos lleva por lugares que nunca imaginaríamos, nuestras derrotas no son más que muescas en la empuñadura de la espada, pero si se aprende de ellas pueden ser más valiosas que las victorias.
La vida me enseña ya en todos estos años en el campo de batalla que no sucede nada sin razón y hasta lo más negativo sirve para reflexionar y ampliar miras. A veces la forma más corta de llegar no es la línea recta, los caminos son insospechados.
Aún nos queda mucho pera que esto termine, y cuando acabe, no habrá hecho más que empezar, y la vida nos llamará de nuevo a seguir el camino, a seguir andando, persiguiendo los destinos a los que deseamos llegar. No es un sueño, por fin es real, y cada vez más real, más tangible. Mis sueños se escapan de mi mente y se materializan ante mis ojos, los puedo tocar, palpar, abro los ojos y siguen estando allí, delante de mí, aguardando respuesta.
Si lo deseas no es un sueño, cuántas veces me lo ha repetido sin llegar a creérmelo, pero cuantas veces me ha acompañado cogida de la mano a modo de lema. Sé Señor que me has puesto a prueba muchas veces, me has hecho desesperar, rogarte, implorarte, y aunque me lo has puesto difícil no he perdido la fe, sé que en todo momento has estado conmigo, como el Padre con su hijo le deja solo para aprender.
Señor, hay veces que no entiendo tus planes, tus mensajes, tu hacer… Ruego que sigas siendo mi fuerza para que llegue a mí tu Palabra.
Sé que te manifiestas en todas las cosas y a través de ellas me envías tus mensajes, desde el pájaro que vuela al aire que respiro.
Aunque la batalla fue dura, la moral de las tropas rebosa, pero Otor será dura y pelearán, si no empleamos sabias estrategias no lo conseguiremos, espero que no se materialicen mis malos pensamientos, de ser así, la campaña sufrirá un revés decisivo, y los vientos que por ahora son favorables, se tornarán oscuros y llenos de ceniza.
Por el contrario, el pabellón en el que me emplazo está siempre atestado, nuestros aliados juegan un papel fundamental en la suma de los esfuerzos, por ello, no ceso de recibirlos para hacerles sentir que estamos presentes.
El viento cesará, la corriente irá en nuestra contra, se avecinará tormenta, pero el faro nos ilumina, a lo lejos nos hace señas, hoy solo toca remar con más fuerza.
Viernes siete de septiembre de mil trescientos dieciséis año de Nuestro Señor
