Progreso

Perdonad que recurra a términos tan de mi rama de conocimiento que para algunos, ajenos a ella, resultan, a priori, incomprensibles, mas no temáis que entenderéis.
En mi mundo, en nuestro mundo, no es información lo que falta, es criticidad, no es progreso sino apasionamiento, no es moral sino solidaridad.
Como las plantas atiborradas de nitrógeno, crecen, crecen sin parar, vigorosas, verdes, con ganas de tocar el cielo con cada hoja, mas olvidan otra realidad, una realidad que se esconde bajo la tierra, una realidad que las sustente y les de la vida.
Estas plantas vigorosas, atiborradas, frívolas, son flores de un día, impactan, son vistosas y obnubilan con sus colores y perfumes, son una vanidosa treta hedonista de consumo, porque qué sería el progreso sin el consumo.

Son frenéticos intentos de captar miradas, atenciones en un mundo masificado, absurdo, abrumado por el exceso y la falta, no os dejéis engañar, pues sabéis, que esas frívolas atiborradas, son flores de un día, su mero crecimiento las tuerce y nunca tocarán el sol. Sus raíces, débiles, sin principios, sin base alguna no pueden aguantar el intento de erigir una cultura megalómana, megalítica.

Cuando hay sequía enseguida deja ver sus estragos, deja ver sus miserias, sus desdenes, su devaneo, y se consumen en su propio deseo, quisieran volver a ser raíz y tocan la tierra en un intento desesperado por conocer, por volver a ser, mas su deseo de querer ser y no ser las tortura, como el atado por los narcóticos busca su dosis, porque si algo es adictivo para nuestra sociedad es eso que llaman “progreso”, mas sabed, que lo que vosotros llamáis progreso, yo lo llamo flores de un día, frivolas, vigorosas y atiborradas flores de un día.

Agradecimientos Proyecto. Adopción y difusión de la Tecnología del Riego Subterráneo

Muchas personas han intervenido, de una manera u otra, en la elaboración de mi Trabajo de Fin de Grado; unas aportando su conocimiento, otras con un sabio consejo; todas, con una palabra de ánimo. Muchos nombres deberían figurar en una relación, pero me parece arriesgado, confiando a la memoria, escribir una larga lista sin que haya un olvido y que alguien se sienta menospreciado; es por esto que no lo haré.

No obstante, sería un despropósito obviar la ayuda incondicional de A. Rodríguez y M. Inglés que sin ellos no hubiera sido posible.

A mis queridos Pascual Martínez Valls y Julia Albert Huertas, que siempre han tenido hueco en su corazón para acogerme como nieto.

A Pablo y Julia, mis hermanos, que con enfoques tan dispares encauzan mis pensamientos y me arropan con su afecto.

A Isabel Fernández Bastida, amiga, compañera de profesión y de vida.

To Stephen Edward Jones who always helped to resolve my  struggles in english and for always being accomodating to a murcian in the US.

A Elettra Gasparetto y Federico Catani che dall’Italia continuano accordandosi di me con parole d’incoraggio

Quiero hacer mención especial a aquellos que me gustaría que aún estuvieran a mi lado. A Ángeles Muñoz Muñoz y a Lorena González Prol que con tanto afecto me han tratado, y que su recuerdo aún me resulta doloroso.

A mi Director de Proyecto Francisco Alcón Provencio por su ayuda inestimable prestada que ha sido mucha y muy considerable.

A Mª de los Reyes Martínez Albert que ha sido la piedra angular de mi vida y espero que lo siga siendo por muchos años, a la que le debo tanto, y espero seguir debiéndole tanto, de la que siempre he tenido el amor, el cariño y la estima que solo una madre puede transmitir a un hijo, y que sólo un hijo puede apreciar de una madre.
Una mujer que ha plantado la semilla de la educación en valores, el saber estar, el amor por las cosas, la inquietud, el inconformismo y una visión cosmopolita del mundo, y así un sin fin de cosas en sus hijos, pero no se limitó a plantarlas sino que las regó con el amor y la comprensión que sólo ella podía dar.
Parte de esta meta, de esta recompensa quiero compartirla con ella, que aunque he sido el hijo de sus desvelos, y aunque haya sido “el rebelde de la familia” trasgrediendo siempre las normas, nunca me ha faltado esa mano izquierda de comprensión, consuelo y escucha que solo una persona de un corazón enorme podía darme.
Hemos pasado muchas dificultades, pero su carácter siempre luchador ha sido una guía firme y no nos ha hecho desfallecer, siempre ha tenido palabras de ánimo que me han hecho seguir hacia delante aunque costara.
Siempre hemos salido bien parados de las “desfortunas” porque hemos peleado juntos contra todas las adversidades. Siempre estaré a su lado aunque estemos a km de distancia.
Lo más grande que puede tener un hijo es su madre, el único ser en el mundo que desde que nace daría todo por la felicidad y el bienestar de sus hijos. Porque aunque pasen los años yo siempre seré tu hijo y tu mi madre, y yo siempre seré pequeño y tu mayor.

Molte grazie mamma, e come diciamo noi, ti voglio bene, del tuo caro figlio, Georgicus Scenicus.

A todos: Gracias

Un mundo esclavo

De las palabras de Aristóteles1 se extrae un pensamiento común en la Grecia Clásica, “El mundo civilizado jamás podría funcionar sin la esclavitud”, una unidad básica y fundamental para el funcionamiento de la Polis.
Muchos pueblos imitaron este comportamiento. En el transcurso de los siglos y en un nuevo marco ético-religioso obliga a remodelar y suprimir en parte este “término” por el de “siervo”, y decimos, en parte, pues sólo cambia la palabra. Convirtiéndose el siervo en el esclavo de la Edad Media, anclado a su Señor.

Más adelante con la llegada del “progreso” la mano de obra se aliena, trabajadores que llegan a sus puestos y se venden, serán los siervos del siglo XVIII. Son ideas que tampoco agradan y se van adornando con pequeños derechos, vacaciones, seguridad laboral, pagas extra. No están obligados a asumir esas labores directamente, pero ¿A caso les queda otra salida? ¿A caso no se ven abocados los ciudadanos a aceptar trabajos cada vez peor pagados, con más horas y menos derechos?

Hoy, la historia del pueblo oprimido, esclavo y servil, a priori, nos parece una difusa fantasmagoría, y efectivamente no es visible a los ojos de los que no quieren ver; “La vida es muy peligrosa, no por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”2. Son las típicas respuesta de “Al menos tengo trabajo”, “podría ir peor”, “No es remunerado pero al menos obtengo experiencia”, típicas actuaciones que no sólo perjudican al propio ciudadano sino a toda la comunidad.

Si nos alejamos un poco de ese mundo al que llamamos civilizado de todos aquellos que nos hablan de huellas ecológicas, de cuantos residuos generamos, cuanto dióxido de carbono producimos, cuanto derrochamos o consumimos, ¿Escucharás hablar de cuanto sufrimiento, explotación y muerte genera lo que consumes?

No escucharás hablar que ese ordenador que compraste mató a dos personas en el Congo por una guerra generada por el Coltán que se ha cobrado a más de 5,5 millones de víctimas, ni escucharás que los plásticos producidos y la gasolina que consumes acrecenta día a día las diferencias sociales en Arabia Saudí, Iraq, Kuwait, Emiratos Árabes, Libia y Nigeria fomentando una sociedad explotadora y servil, ni que los países desarrollados son los mayores productores de armas.

No, no querrás escuchar eso de un producto que compras habitualmente, ni en tu día a día, ni en la escuela, colegio, universidad o trabajo, no lo querrás escuchar de tu gobierno ni de los programas de televisión, es tu ojo crítico, tus miras, las que deben ir más lejos de ese mundo hedonista y censurar las injusticias cotidianas y sutiles que se te presentan todos los días. Creemos que no ver, no escuchar, no sentir el sufrimiento cercano nos exime de culpa, creemos que no ser nosotros los explotadores directos, no ser nosotros quienes apretemos el gatillo nos quita la culpa. Estamos equivocados, contratamos sicarios para lavarnos las manos. Álzate, cambia el sistema, no busques justificaciones a un mundo levantado sobre la esclavitud, la opresión y el sufrimiento ajeno. La sociedad se ha habituado a estas noticias, está deshumanizada completamente hasta tal punto, que muertes y sufrimiento son para nosotros números, estadísticos sin importancia.

Revélate, los grandes hombres fueron simples hombres y un golpe en la mesa y un ¡Basta! les valió para cambiar el mundo. Cambia tu mundo, hacerlo es posible, en la sociedad no existe la Ley de las Equivalencias, para que un hombre sea libre, no hace falta uno prisionero de la voluntad de ningún otro, para que un hombre viva bien no hace falta otro explotado y oprimido, para ser feliz no hace falta otro triste, no te alces en el mundo arrodillando a los demás, crece irguiéndote y quitando prejuicios y vendas en tus ojos, tú eres la base del cambio.


1 Aristóteles, Política, Libro primero, Capítulo II, De la esclavitud
2 Albert Einstein

2. Relatividad del suceso negativo

La parte anterior http://wp.me/pRdBS-j9

Hablaremos de las experiencias negativas; éstas suelen ser una pesada carga y si no se llevan como es debido pueden suponer un peso casi insostenible, una barrera inquebrantable que producirán miedo, ansiedad, una corriente de pensamientos perjudiciales sin ningún objetivo mas que herirnos.

Todos los seres humanos tenemos experiencias negativas, los animales las tienen, todo lo que está vivo tiene experiencias positivas y negativas. Las plantas si tienen poca luz se alargan y buscan el punto más luminoso, las bacterias frente a los antibióticos se hacen resistentes, los animales buscan sus tretas para encontrar comida por alta o lejos que esté migrando o ayudándose. La naturaleza no da la opción a sucumbir, busca sobrevivir en un mundo hostil, de un suceso, busca el progreso, adaptándose a los cambios y a las dificultades.

Nosotros buscamos algo más que sobrevivir, buscamos vivir; nuestra condición de “racionales” nos ayuda a esa búsqueda, pero si no se sabe cómo puede llegar a ser un muro inquebrantable, la mente juega a favor y en contra dependiendo de cómo la enseñemos.

Las experiencias negativas son ladrillos en la vida, crean torres inexpugnables, algunas veces, tan altas que llegamos a perder el sentido de la altura, pero siempre, y repito, siempre, tienen un principio y un fin, aunque nos parezca lo contrario, todas las torres caen.

Hemos hablado del pensamiento negativo, éste es fruto de un cúmulo de malas experiencias, sólo nos proporcionarán fallos, inseguridades, miedos, !Pero todos infundados¡

Creer que un paciente se va a recuperar agiliza su mejora, es un hecho, ser positivos nos reporta, siempre, más y mejores resultados.

Es duro fracasar, que no nos correspondan en el amor, separarse, perder el trabajo, cambiar de carrera, cerrar un negocio, sufrir injusticias. En la mayoría de los casos hay algo que podríamos haber cambiado para que no se produjese dicho final, aprender de esta difícil experiencia y en el caso de que fuera totalmente perjudicial, no volver a repetirla.

El ser humano es negativo por naturaleza, le protege frente a los peligros del mundo, pero en el siglo XXI, el miedo no es una forma de vivir, el cerebro selecciona el pensamiento negativo y lo potencia, nos podrían decir 50 veces te quiero, pero una sola vez que nos dijeran te odio o que no somos de su agrado, nuestro cerebro lo focalizaría de tal forma que seríamos incapaces de ver todo lo demás.

Es aquí donde aparece la experiencia negativa, si cada vez que realizamos una acción, nuestras experiencias negativas pesan, será muy difícil llevarlas a cabo. Las experiencias negativas son experiencias también, no lo hemos de olvidar, y suelen tener su parte positiva, aprovechemos esa característica para afrontar un nuevo reto.

En definitiva, los pensamientos negativos son trampas que nos ponemos nosotros mismos. Los retos, en ocasiones, son suficientemente duros como para minar nuestra voluntad gratuitamente. Luchar contra el mundo es duro, luchar por los sueños es difícil, pero no podemos afrontar nuestra vida de forma plena si tenemos el enemigo en casa. Si nuestra voluntad es férrea podemos lograr muchos retos, para conseguirlo debemos empezar por nosotros mismos, liberarnos de los pensamientos negativos y afrontar las experiencias negativas.

 

“La negatividad sólo es una cárcel de nuestra propia mente”

Discurso de Graduación 2010-2014 UPCT Ingenieros agrónomos

En primer lugar agradecer a todos aquellos padres, profesores y alumnos que hacéis posible la conmemoración de este acto tan especial, y decir, que me siento muy orgulloso de ser yo quien hable hoy ante vosotros, es para mí un honor y una ilusión el compartir este momento.
Recuerdo perfectamente como fue el primer día que llegué a clase, tantas caras nuevas; llegué con muchos deseos tantos como vergüenza, la voz entrecortada, deseando hablar con la gente, ansioso por encajar en el mundo al que me enfrentaba. Todos los días al volver a casa le contaba a mi familia lo que había aprendido, los amigos que había hecho, tenía una ilusión enorme, veía muchas ganas en cada cara.
Ahora veo esa foto de la salida de edafología con Gregorio en 1º y veo lo que hemos cambiado; peinados, forma de vestir, y con ellos, la madurez de los años; también veo lo que permanece, esa ilusión; pero sobre todo, lo que hemos creado, amistades inolvidables, un mar de experiencias y anécdotas para parar un tren.
Querría contar alguna historia, pero tengo miles para contar; querría hablar de alguien, pero es que todos me habéis aportado tanto… Querría llevarme un recuerdo, pero me los quiero llevar todos conmigo allá donde vaya.
Os miro hoy aquí y no puedo evitar sonreír al ver en que nos hemos convertido, pero es una sonrisa también amarga al tener conmigo esa sensación de despedida, esa sensación de pensar en lo que nos espera, que es sólo el principio de otra historia.
Queridos amigos luchemos por todos nuestros sueños, volemos con ellos allí donde nos lleven, !Carpe omnes¡ Lucharemos contra todas las adversidades, lograremos todos los retos, y venceremos, saldremos victoriosos de todas las batallas que libremos, es el momento de vivir una aventura, éste es el momento.

Teoría del asesino confeso

Un ciudadano tiene la intención de asesinar a otro ciudadano, la probabilidad de este ciudadano de asesinar a otro antes de realizar el asesinato, es máxima. Producido el asesinato, la probabilidad disminuye, por tanto, se puede decir que:

Axioma 1: La repetición del suceso dificulta la propia existencia del suceso en sí

Un determinado día los medios de comunicación a través del alerta de la policía deciden dar la alarma y avisar a la población, cuanto mayor sea la expansión de la noticia más gente llevará precaución y estarán atentos al asesino, por tanto:

Axioma 2: El conocimiento público del suceso también dificulta la realización del suceso

Por último, una relación del primer axioma con el segundo, si el suceso se repite mayor probabilidad hay de que la policía, los medios y la población difundan la noticia, por tanto:

Axioma 3: Dada la premisa 1 aumenta la probabilidad de darse el axioma 2

1. El sueño y la idea efectiva

1.1. Introducción

El sueño y la idea efectiva se sitúan en el contexto de qué queremos hacer y qué es lo que debemos hacer; son, por así decirlo, las ilusiones (el sueño) que encierran nuestros gustos y, por contra partida, el esfuerzo (la idea efectiva) y los medios para ponerlos a cabo y que fructifiquen.
La idea efectiva es el patrón control del sueño, pero a diferencia de lo que todos podríamos pensar, dar más cabida a la idea efectiva no es sino, a la larga, cargar un propósito de frustraciones.

Estos dos conceptos son medios de un propósito común, el sueño, representa la energía que nutre el camino y, la idea efectiva, es la guía para llegar al destino.
Las distancias de nuestros objetivos juegan un papel fundamental en el equilibrio de estos dos conceptos. Si los objetivos son a corto plazo los sueños no tendrán que ser muy importantes o, por lo menos, no en gran cantidad, precisamente porque la meta que deseamos cumplir es pequeña y, obtendremos la recompensa en un corto plazo de tiempo.
Pero… ¿Y si nuestra finalidad se sitúa en un plazo largo, a varios años por ejemplo? Entonces será mejor replantear la estrategia; los objetivos a largo plazo están muy tentados a la frustración, y estos suelen sufrir batacazos o reveses imprevistos y frecuentes, y aunque no hay que desesperar hasta las voluntades más férreas se replantean si realmente el objetivo era lo que buscaban, si merece la pena o si simplemente es lo que siguen queriendo.
Los objetivos a largo plazo requieren de sueños fuertes y grandes cantidades de refuerzos del propio objetivo a fin de reafirmarnos, y en los momentos más críticos de la meta seguir luchando y seguir adelante.

La experiencia, en este campo, puede hacer una labor tanto beneficiosa como perjudicial, pues los objetivos cumplidos también son sueños y nos dan fuerza para progresar en los nuevos objetivos. Por ello, es importante conocerse, ni infravalorarse ni alabarse, ser críticos con nosotros mismos es fundamental; no se pueden elegir objetivos muy grandes o jamás los conseguiremos y esto incrementará nuestra negatividad y frustración; ni asumir objetivos de riesgo nulo, que no nos harán crecer.
Somos nosotros mismos los que solemos reafirmar el pensamiento negativo y frustrar nuestros objetivos y sueños.

Si negamos nuestros sueños, estaremos negando nuestras esperanzas en conseguir un fin, y sin esperanza jamás conseguiremos lo que queremos. Los propósitos a largo plazo suponen un obstáculo extra, y es, que no podemos ver la luz hasta que estamos ya muy cerca del objetivo cumplido, mientras tanto sólo podemos andar a tientas e intuir que lo estamos haciendo bien, tener fe, tener esperanza.
El fracaso puede encontrarse aún después de tanto esfuerzo, no hay que desesperar; pero será mucho más difícil volver a empezar algo de nuevo. Debemos aprender de los errores, pues serán la parte fundamental y más valiosa de los fracasos, pero habrá que apartar el pensamiento negativo de los nuevos objetivos o no nos dejarán avanzar.

“El sueño y la idea efectiva deben ir unidas para conseguir los objetivos”

Victoria

Es en ese momento cuando caen las fuerzas, se adueña del cuerpo la desesperanza y nublan la mente las ideas perniciosas cuando más templanza hay que tener.
Lucharé por conseguir lo que me pertenece, lucharé por vivir como deseo y llegar a mis objetivos; nada es imposible, palabras que retumban en el pecho y la mente cuando la causa parece perdida.

Hoy no es ese día, hoy no es el día de la derrota, hoy es día de prepararse para la victoria, una victoria de trayectoria con sufrimiento, esfuerzo, sudor y sangre; ¡No importa!, sabrá aún más digna cuando esté en mis manos y mis obstáculos se desvanezcan.

Hoy es día de lucha, de alzarse contra la oscuridad y los malos pensamientos, de gritar al cielo e iluminarlo con luz propia para despejar las nubes.
Atraparé los pájaros de mis sueños, de mis más profundos deseos…
La victoria requerirá sacrificio, renunciar a mucho, a veces el fin justifica los medios, pero alcanzada, será el más bello de mis trofeos.

Por eso les digo: Cuando pidan algo en oración, crean que lo tienen y lo conseguirán

Marcos 11:24