Reflexiones

¿Dónde se encuentra la verdad de las cosas?, En los pájaros que hablan en la madrugada, en un viento más allá de media noche, un beso bajo cero. ¿Dónde se encuentra la verdad de las cosas?, en las farolas que alumbran la noche, en el silencio de una calle, en la soledad o la compañía. ¿Hay verdad en las cosas? en una mirada, en el diario de un amor imposible, en un calcetín en el buzón.

Diría que hay verdad en las cosas, cambiante, casi metafórica, una verdad para descubrir, adaptable, dinámica, escondida para ser atrapada, deseando ser captada para ser pensada, la verdad de las cosas es lo que le da sentido al mundo, y eso, la hace como la belleza, atractiva a cada individuo, lo que le da sentido a la vida, el sentido del vivir es la verdad de las cosas.

Pero, quizá lo más importante es lo que la hace bella, su infinitud, su inmensidad, porque la verdad es infinita como las búsquedas que se pretenden de ella.

English

Where will you find the truths of all things? In the birds that sing in the early morn, in the wind after midnight, in a kiss below freezing. Where will you find the truths of all things? In the lamps that illuminate the night, in the silence of a street, in loneliness or company. Is there in the truths of things? In a look, in the dairy of impossible love, in a sock in the mailbox.

Would you say there are truths in the things, changing, almost metaphorical, a truth to discover, adaptable, dynamic, hidden for to be caught, wishing to be captured and thought about, the truths of all things is what gives sense to the world, and that, which is beauty, atracting each individual, that which gives life meaning, the feeling to live is the truth of world.

But, maybe it is more important that it is beautiful, its infinity, its immense, because true is forever as are the searches that look it.

Reflexiones

Un quizás no se puede poseer, no es ni un sí ni un no, es como la melancolía

Català

Un potser no es pot posseir, no és ni un sí ni un no, és com un’ànima blau

English

The mayhap thou cannot possess, tis not a aye neither a no, tis like a blue bird

The maybe you can not possess, it is not a yes neither a not, it is like a blue bird

Italiano

Un magari non si può possedere, non è ne un sì ne un no, è come un pensiero blu

Burdas fantasías

Eres mi éxtasis, la llama que prende mi vida, el deseo que me devora lentamente las entrañas. Cierro los ojos y mi suspiro se consume en el humo de un cigarro, eres el éter de algún sueño que me golpea violentamente contra la pared. Me destruye. Me hace volar a un mundo inconsciente fuera de toda realidad. Arrancado de mi ser, me desvanezco como una fantasmagoría. El frió me colapsa los pulmones. Muero entre turbias imágenes. Una sonrisa deslucida en los labios. Entre dientes murmullo dos palabras.

Diente de león

¡Ay mi corazón!
que a la brisa
llega al callejón
de una sonrisa.

Preguntarte es recuerdo
que por sólo desearte
en este juego pierdo,
morirme es besarte.

No te pierdas,
no me encuentres,
no tienes las razones
que piden los corazones.

Y ahora ya te marchas,
y ahora tu escarcha
deja, corre, salta y vuela
con tu sonrisa viajera.

No me olvides,
no te pierdas;
no me encuentres,
diente de león.

Dos leones

Estaba entre sombra y sombra
al calor de la suave lumbre,
rebuscando en mi pensamiento
yo sentado sin hacer más pompa,
en mi sillón como de costumbre
con la caricia del viento.

En la puerta dos leones
que no dieron condiciones,
y sin avisarme,
acompañan mi tortura
que ni Dios ni la locura
pueden arrebatarme.

Ya no tiene sentido
vivir este mundo perdido,
sin tus marchitos cabellos,
y que corra la sangre y puñal
a mi destino y final
aunque no sean ni míos ni de ellos.

El silencio reinante
al pobre y vetusto vacío
vencía el sueño el mismo día,
y en toda la habitación imperante
que un día fue río
con el pavor de mi alma confundía.

Mi nación amada

Es mi patria querida,
es mi rosa florida
de verdadero sentimiento,
sin zarza ni sarmiento.

Toda ella de radiante Sol iluminada
y toda su costa bañada
con la melodía y canción
del poder del corazón.

Con la verdad de las ideas,
esas que matan las almas,
a poner los puños en alza,
hacia días más claros.

Por bandera tu dulce tejido
y por lema, ese amor gozoso
que hace de este día hermoso
mi unión contigo.

Pierdo cada vez que gano,
pierdes cada vez que ganas,
y así con este vaivén sincero
en este barco velero
remo a las profundidades de tu cuerpo,
remo a los confines del mundo,
y sólo Dios sabe si estoy muerto,
pues no veo más destino
ni algún otro camino
que los dragones que esperan
entre sueño o letargo
a algún alma perdida.

Tu vestido marinero de rayas blancas y negras

El otro día te vi,
con esa sonrisa
con tu cabello viajero
con el olor de la brisa.
El otro día te vi,
con tus ojos de miel
con tu vestido marinero
con el agua rozando tu piel.
Quiero estar contigo,
Sólo contigo,
quiero estar junto a ti.
Porque cuando tus ojos siento,
oigo el lamento de una vida sin fin
plagada de deseos, recuerdos y sueños.
Porque cuando tu melena recorro,
me muero en cada instante en que te pierdo.
Porque al rozar tus labios, tus manos, tu cuerpo,
olvido este pequeño mundo para volar,
más fuerte, más alto, más lejos y
entregarme a este Sol radiante,
a este cielo azul de un domingo catorce de marzo,
de una tarde, de una noche, de una luna creciente
con todo el Sol de poniente, y tú, junto a mí.

El fragor de la batalla

Ya vuelven los sabores callados,
ya se sienten las banderas de Parma,
ya se ven los olores cantados,
ya se huelen los sentimientos del alma.
Los caballos cesan movimientos
ni brisas ni vientos,
un Sol de aplomo, calor abrasante
ni una nube, azul, sólo azul.
Los pies en la Tierra,
el peso de la armadura
casco, coraza, escudo
preparado para la batalla.
Al otro lado, a una gran distancia,
una muchedumbre enloquecida
turbia, inquieta, temerosa de las armas.
Aquí, ahora el tiempo no pasa
con una solemne melodía
en el fondo del corazón y cuatro palabras,
prudencia, justicia, fortaleza y templanza,
todas a las ordenes de mi señor.
Ya se oyen las trompetas,
ya se oyen los tambores
y cualquiera diría que son ángeles
que bajan a los infiernos y se llevan las almas.
Los primeros gritos, sangre, flechas,
cruce de acero, rechinar de los dientes.
Segunda fila, turbio remolino, polvareda,
sed angustiosa, tragar de saliva.
Nuestro turno, a golpes me abro paso,
a golpes de espada y espada.
Último soldado frente a frente,
último revés, diez estocadas,
dos giros pero su último destino
saborear su carne mi acero.
Cual es mi sorpresa,
cual es mi desdicha
donde no hubo promesa
ni final ni perdición.
Un sangre de mi sangre,
mi alma torturada
pues entre mis brazos yace,
un hijo mío.
Y ya se oyen las trompetas
y ya se oyen los tambores
y cualquiera diría que son ángeles
que bajan a los infiernos y se llevan las almas.